TERAPIA ASISTIDA CON ANIMALES

La Terapia Asistida con Animales (TAA) es una modalidad de tratamiento terapéutico que utilizamos en sesiones con pacientes. Consiste en que un animal que cumple determinados criterios forma parte integral del proceso como co-terapeuta. El propósito de dicha terapia es mejorar la calidad de vida tanto a nivel físico, social, emocional y/o cognitivo de los pacientes. Se puede realizar en diferentes contextos, de forma grupal o individual. Todo el proceso debe ser bien planificado, registrado  y evaluado por el psicólogo.

                                          

Uno de los primeros trabajos que demuestra que la presencia de un animal de compañía reduce de una manera significativa dolencias y mejora el grado de calidad de vida fue el de Serpell  en 1991.

El papel de los animales de compañía en discapacidades intelectuales tiene una gran relevancia por su aportación. Tanto los niños como los adultos y sus manifestaciones verbales, su postura y expresión, sirven para hacer comprensible el fenómeno. Cuando hay interacción entre paciente y el animal, surge  atracción, interés, comunicación, influencia, comprensión y todo esto lleva a una mejoría en el funcionamiento de los participantes de la terapia.

Nuestro programa de Terapia con Animales ha surgido a partir de la gran afición personal y profesional por los perros. El camino para llevar a cabo este proyecto está basado en la experiencia de muchos años con los perros de raza Labrador Retriever. Además el asesoramiento, supervisión y colaboración por las personas del campo de la veterinaria convirtió esta iniciativa en una oportunidad de mejora de calidad de vida y desarrollo de diferentes competencias a nivel físico, emocional y social a los quién va dirigido este proyecto.

La realización de sesiones de Terapia con Perro Labrador Retriever  contribuye a minimizar la discapacidad y mejorar la calidad de vida de estas personas tanto a nivel físico como emocional. Con un animal se puede trabajar, entre otras cosas, lo siguiente:

·         Área psicológica y cognitiva: Incrementando la capacidad de prestar atención y concentración; el aumento de la autoestima y la confianza en sí mismos; la memoria; la disminución de los síntomas/dolencias y comportamientos derivados de un trastorno de adaptación.

·         Área de la comunicación y del lenguaje: Fomentando la comunicación tanto verbal como no verbal; aumento del vocabulario; la construcción correcta de las frases; la mejora en la articulación de las palabras; el aprender el nombre de personas importantes para el paciente.

·         Área psicomotora: Mejorando la coordinación y equilibrio, en los reflejos, en la movilidad y en la habilidad motora; facilitando la relajación de los músculos.

·         Área de aprendizaje: Promoviendo la adquisición de nuevos aprendizajes en referencia a responsabilidades como los cuidados del perro (higiene y alimentación); sus juegos y su adiestramiento.

·         Área de socialización: Mejorando las relaciones afectivas y en el deseo de ejercitarse; desarrollando el respeto hacia los animales; aumentando el deseo de realizar actividades en grupo; el seguimiento de instrucciones.

Autora: Emilia Cierlitzka